(Fuente: alexandrave)
Te espero cuando miremos al cielo de noche: tú allá, yo aquí.
Mario Benedetti. (via iambluepurple)
Cuando me refiero a encontrar a la persona indicada no me refiero a encontrar a alguien que resuelva mis problemas, ni que me sirva de muleta para cuando me sienta decaído. Tampoco me refiero a alguien que esté siempre pensando en mí, que me extrañe o que sienta que me necesita. Sino a encontrar a alguien que esté ahí, que comparta el tiempo conmigo ya que yo le compartiría el mío también. Alguien que sepa estar sin mí pero que prefiera estar conmigo, alguien que sienta y actúe pensando en un “nosotros” y no en un “tú” y un “yo” por separado. Alguien que me ame porque sí y no porque yo le ame.
J. Porcupine (via cmonts)
(Fuente: autosuficiente)
Yo te Amo.
No importa, te amo igual y quiero que crezcas, fuerte y de raíces gruesas, que nunca te boten y que des muchas flores. Yo también quiero crecer, pa’ que cada pájaro me cante, pa’ darle sombra a los amantes y un escondite en mi vientre a los niños que juegan y para darle voz al bosque cuando mis hojas se muevan, yo te Amo, no te marchites y quédate en el bosque…
¿Y si el corazón se aburre de querer para qué sirve?
Mario Benedetti (via july-8th)
(Fuente: ommofusion)
El hombre es una rareza maravillosa. En las condiciones más favorables, es una especie de ángel del grado más bajo enchapado en níquel; en las peores, es indescriptible, inimaginable; y siempre, el hombre constituye un sarcasmo. Y sin embargo, con toda sinceridad, y halagándose, se llama a sí mismo “la obra más noble de Dios
Mark Twain “Cartas de la Tierra” (via siganmelostontos)





